Fundador de Telegram denunció que el FBI intentó coimearlo para que les diera acceso a su plataforma

Gracias a Edward Snowden, el confidente que hace cuatro años filtró documentos que detallaban el alcance del espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA), el mundo conoció la obsesión de estas agencias de espionaje por monitorizar todas las comunicaciones.

El jueves se conoció un nuevo indicio de que los tentáculos de estas agencias son alargados, de acuerdo a las denuncias de Pavel Durov, el emprendedor ruso que fundó Telegram, una aplicación de mensajería instantánea que rivaliza con WhatsApp.

Durov aseguró que durante una visita a los EEUU, dos agencias del país sobornaron a sus desarrolladores para comprometer la seguridad de la aplicación con una puerta trasera que facilitase el acceso por parte de estas agencias.

Durov aseguró que durante una visita a los EEUU, dos agencias del país sobornaron a sus desarrolladores para comprometer la seguridad de la aplicación con una puerta trasera que facilitase el acceso por parte de estas agencias. Dijo que él mismo sufrió presiones del FBI.

Desde que la ex-presidenta Cristina Kirchner decidió abrir su canal en esta plataforma, para luego ser seguida por gran parte del arco político, incluyendo al presidente, y los portales de noticias, Argentina se ha convertido en el país con mayor cantidad de descargas de este sistema de mensajería en América Latina, como explica el mismísimo Durov en su cuenta de Twitter.